Cambio de marchas del coche: marcha larga, marcha corta

Cambio de marchas del coche: marcha larga, marcha corta

Uno de los puntos que más determinan una conducción eficiente es el cambio de marchas en el coche. La manera en que conducimos afecta directamente al consumo de combustible del vehículo y también puede llegar a afectar en algún momento al motor u otras partes del coche o la moto. A continuación se presentan una serie de consejos sobre los cambios de marchas para poder conducir de la manera más eficiente y segura y poder alargar la vida del coche.

De manera coloquial nos referimos como marchas largas a la marcha más alta engranada que nos permite circular sin problemas en nuestro vehículo a la velocidad en cada instante. Por el contrario la marcha corta se dará al utilizar una marcha mas baja para la misma velocidad. No es posible hacer una clasificación general para si una marcha es larga o corta ya que siempre depende de la velocidad y las características del coche en el que circulamos. Pero sí se puede entender que la 1ª y 2ª serán las marchas más cortas, y la 5ª y las 6ª serán las marchas más largas.

¿Cuándo se debe cambiar de marchas?

Para cambiar las marchas en el momento oportuno se debe tener en cuenta la potencia y el par motor. La potencia está relacionada a la velocidad mientras que el par motor se relaciona con la capacidad de empuje del vehículo. Los dos términos se relacionan de manera directa con las revoluciones del motor (RPM).

Cuándo se debe cambiar de marchas

Es imprescindible conocer bien las revoluciones del vehículo ya que nos indican el momento del cambio de marchas en el coche. La eficiencia se produce al conducir y cambiar la marcha al mínimo de revoluciones que el motor lo permita. Exceder las revoluciones recomendadas desgastará el motor reduciendo la vida útil del motor y haciendo que aumente el consumo de combustible. Dependiendo de si el vehículo tiene un motor de gasolina o de diésel el rango de revoluciones varía notablemente.

Cambio de marchas de un coche de gasolina

Los motores de gasolina son más eficientes que los de diésel al arranque, por lo que no requieren de un mayor tiempo a la hora de calentar. En este tipo de motores se recomienda cambiar cuando el vehículo está entre las 2000 y las 3000 RPM.

Cambio de marchas de un coche diésel

Una de las particularidades de este tipo de motores es que su arranque es más lento, por lo que es necesario avanzar de manera más suave y sin aceleraciones muy bruscas.

Los coches diésel tienen una relación más corta para cambiar de marcha, lo ideal en la mayoría de estos coches es cambiar entre las 1500 y las 2000 RPM.

Conducción eficiente

Para que nuestro vehículo funcione de manera adecuada y no consuma excesivo combustible, debemos tener en cuenta una serie de costumbres que debemos tener al conducir. De manera general se debería cambiar lo más rápido posible hasta la marcha más larga en la que la conducción sea cómoda y el motor circule bien.

  • i Arrancar sin pisar el acelerador e iniciar la marcha inmediatamente.
  • i Evitar acelerones y frenazos bruscos
  • i Utilizar el freno motor para decelerar y ayudar al sistema de frenado, frenando lo más suave posible
  • i Apagar el motor durante estacionamientos de más de un minuto.
  • i Anticipar y reaccionar a tiempo permite ver los imprevistos antes, y así solucionar los problemas con más tiempo y con una conducción más suave
  • i Utilizar 1ª sólo para arrancar

Problemas de conducir continuamente con marchas demasiado largas

Saber cuándo cambiar de marcha no es lo único que debemos tener en cuenta para poder alargar la vida útil de coche. Conducir con marchas demasiado largas tampoco es conveniente y puede llevar a un mayor consumo de combustible y a diversas averías.

Si cambiamos de marcha demasiado pronto e intentamos compensarlo pisando a fondo el acelerador, se disparará el consumo de combustible aumentando consigo el nivel de emisiones. El motor no hará otra cosa que ahogarse. Además en términos de seguridad esta también es una maniobra peligrosa ya que al tardar más en acelerar puede que cueste más tiempo del debido adecuarse a la velocidad del tráfico.

Las vibraciones del coche también pueden ser un problema al conducir con marchas largas. Al conducir con marchas demasiado largas el coche vibra más de lo debido pudiendo afectar a diferentes piezas del motor.

También se tarda más en alcanzar una temperatura óptima del motor ya que este tarda más en calentarse si no llega a las revoluciones necesarias. Mientras el motor no llegue a la temperatura óptima la lubricación puede ser demasiado escasa en el funcionamiento del motor.

Al conducir frecuentemente en marchas largas se pueden producir atascos en varios componentes debido a que la carbonilla y otros sedimentos se van depositando sobre ellos. Estos componentes normalmente están diseñados para trabajar con mayores flujos de aire y fluidos, por lo que al trabajar a menos revoluciones no pueden expulsar esa suciedad debidamente.

Momentos para conducir con marchas cortas

Existen momentos cuando cambiar de marcha más tarde y utilizar marchas más cortas es preferible y puede incluso ser beneficioso para el coche.

  • i Al subir un puerto: Si al subir una cuesta el coche no es capaz de llegar de manera cómoda a la velocidad adecuada, tendremos que reducir un marcha y conducir con el coche más revolucionado. De lo contrario el motor se ahoga.
    Marchas cortas: al subir un puerto
  • i En el carril de aceleración: Al incorporarnos a una vía con una velocidad más alta de la que venimos es conveniente hacerlo con una marcha más corta para que el coche tenga suficiente potencia como para acelerar rápidamente.
  • i Adelantamientos: El adelantar con una marcha más corta nos permite igualmente acelerar más rápido y de manera más segura.
  • i Al bajar una pendiente pronunciada: En este caso el uso del freno motor nos permite mantener una velocidad adecuada preservando las pastillas de freno del vehículo.
  • i En autopistas y autovías: Si normalmente circulamos por ciudad, es conveniente hacer un recorrido de un 15 o 20 minutos con el coche revolucionado por carretera. Así se elimina la suciedad incrustada y se regeneran los filtros.

Conducir con nieve ¿Marchas cortas o largas?

Conducir con nieve ¿Marchas cortas o largas?

En condiciones de nieve y hielo sobre la carretera conviene conducir con mucha suavidad. Evitar acelerones y frenadas bruscas que pueden provocar la pérdida de control sobre el asfalto. Para ello lo mejor es conducir con marchas largas y a bajas revoluciones. Aparte del uso de marchas largas es imprescindible el incremento de las distancias de seguridad y moderar la velocidad para evitar los riesgos de este tipo de adversidades.

Conclusión

Para alargar al máximo la vida útil de nuestro vehículo y reducir el consumo de combustible es necesario mantener una conducción eficiente. Sin embargo conducir siempre con marchas largas también acarrea ciertos problemas para los vehículos y hay momentos en los que conviene conducir con marchas más cortas. En caso de nieve debemos conducir suavemente, con marchas largas y tomando muchas precauciones.

Deje un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *