Cremallera de dirección: tipos, funciones, averías

Cremallera de dirección: tipos, funciones, averías

Históricamente, han existido numerosos sistemas de dirección para el automóvil. Por sistemas de dirección se entiende todos esos mecanismos que permiten el giro de las ruedas directrices para guiar el vehículo. En la actualidad, el sistema de cremallera de dirección es el más utilizado.

Este sistema se ha fabricado con distintos diseños. Finalmente el sistema de cremallera con dirección asistida el que ha terminado por imponerse para casi todos los vehículos. La excepción son los más grandes, como camiones o autobuses, en los que todavía se utiliza el sistema de bolas recirculantes.

Este sistema de cremallera de dirección se ha impuesto en vehículos de tamaño mediano-pequeño por varias ventajas, por ejemplo, que cuenta con un menor número de componentes y resulta más fiable. ¡Vamos a aprender un poco sobre los detalles de este importante componente de la dirección!

¿Qué es la cremallera de dirección?

Qué es la cremallera de dirección

Este sistema de dirección con cremallera emplea una serie de engranajes para realizar la conversión de un movimiento circular a un movimiento lineal. Además de esto, también realiza una reducción del engranaje, para que las maniobras sean más fáciles.

El funcionamiento de la cremallera de dirección es relativamente sencillo: cuenta con un piñón, capaz de girar tanto hacia la derecha como hacia la izquierda cuando se mueve el volante, instalado sobre una cremallera. Así es como convierte el movimiento circular en movimiento lineal y al contrario.

El conjunto de los engranajes y el piñón van instalados dentro de un tubo metálico, por cuyos extremos sobresale la cremallera, conectada a una rótula axial. Por su parte, el engranaje del piñón va acoplado al eje de dirección. Al girar el volante, el engranaje gira sobre si mismo, moviendo así la cremallera.

Estas son las partes de una cremallera de dirección. En coches con dirección asistida, el diseño es algo diferente: lleva un cilindro con un pistón en la cremallera, que funciona con un líquido. Al someter el líquido a presión, el pistón se mueve, girando la cremallera y proporcionando asistencia a la dirección.

Tipos de cremallera de dirección

 En la actualidad, se pueden encontrar varios tipos de cremalleras, que son: 
  • Cremallera mecánica. Son las más básicas, tienen un funcionamiento duro y no proporcionan asistencia al conductor al girar el volante.
  • Cremallera hidráulica. Este tipo incluye una bomba hidráulica, mecánica o con un servomotor. El primer tipo de bomba es el que más se utiliza, el segundo implica el uso de un motor eléctrico que se activa cuando se gira el volante. Con este diseño con bomba, la presión que genera la bomba sirve para proporcionar asistencia facilitando el giro del volante.
  • Cremallera con servomotor. En este diseño, se combina una cremallera mecánica sin bomba con una columna de dirección con un servomotor, accionado por el ordenador central cuando se gira el volante.

Entre las partes que componen la cremallera de dirección se incluyen: las mangueras, la flecha, los cubrepolvos, las bieletas y la carcasa.

Averías y fallos comunes de la cremallera de dirección

Del correcto funcionamiento de la cremallera, así como de una correcta alineación de ruedas, depende la capacidad de control del automóvil. Por lo tanto, debemos prestar atención a cualquier indicio que detectemos, pues nuestra seguridad depende de ello.

 Los problemas típicos de la cremallera son: 
  • Dificultad al girar el volante. Si hemos apreciado que girar el volante es cada vez más difícil, esto puede estar indicando claramente que hay un problema con la cremallera o con el sistema de la dirección asistida. En estos casos, acudiremos a un taller mecánico para que revisen el problema, puede que simplemente haya que rellenar el líquido del sistema de dirección asistida.
    Averías de la cremallera de dirección: dificultad al girar el volante
  • Fugas de líquido. Cuando hay una fuga de la cremallera de dirección, se pierde líquido y, por ello, la dirección funciona más dura. Simplemente se procede igual que en el caso anterior. Pero no hay que pasarlo por alto, pues el problema puede ir a mas, por ejemplo, puede producirse sobrecalentamiento de la caja y la cremallera, incluso los engranajes pueden romperse. Existen tres causas principales que provocan fugas de la dirección asistida:
  1. Los latiguillos y los tubos. Están hechos de goma y pueden llegar a agrietarse.
  2. Las juntas entre la cremallera y el árbol de dirección o en las uniones de las rótulas de la dirección también pueden agrietarse, secarse, encoger o salirse de su punto de montaje.
  3. Las uniones pueden aflojarse.
  • Ruidos al circular. Si escuchamos ruidos, chirridos, que proceden de la caja de dirección de la cremallera, esto está provocado por el roce de las superficies metálicas sin la lubricación correcta. Esto es fácilmente perceptible al girar el volante hacia la derecha o hacia la izquierda. Si nos ocurre este problema, debemos procurar que lo revise un especialista, la reparación puede requerir que se cambie la caja de la dirección.
  • Desgaste de los bujes. Si se desgastan los bujes, se produce holgura de la barra dentada que afecta directamente al funcionamiento de la dirección, con un mayor riesgo de accidente.
  • Olor a quemado. Este es otro síntoma de avería de la cremallera de dirección. Cuando percibimos ese olor mientras conducimos quiere decir que la caja de la dirección se encuentra sobrecalentada. Si nos ocurre esto, debemos detenernos inmediatamente y revisar la avería. Seguir circulando ignorando este problema puede incluso provocar un incendio.
    Averías y fallos comunes de la cremallera de dirección: olor a quemado
  • Fallos eléctricos. En los vehículos que llevan este tipo de dirección electrónica, se pueden producir fallos de alimentación, del sensor de ángulo de la dirección o del propio motor eléctrico que proporciona la asistencia. En estos casos se enciende el correspondiente testigo de la dirección en el panel de instrumentos y será necesario sustituir el módulo completo, pues muchos de los componentes individuales implicados no se pueden sustituir ni reparar.

Existen ciertas medidas, como inspeccionar la cremallera de la dirección, que podemos realizar por nosotros mismos. Por ejemplo, utilizando un gato o una rampa se puede inspeccionar para ver que no tenga fugas. Además, se pueden comprobar los distintos componentes, latiguillos, juntas y conexiones.

Las averías de este componente de la dirección suelen ser costosas de reparar. La razón es que es una tarea complicada, incluso para un profesional, que requiere mucho tiempo. Por esto, normalmente, se procede a sustituir la cremallera de dirección completamente para evitar estas complicaciones.

Para solucionar estos fallos o averías es necesario que un mecánico o técnico especializado revise el sistema. El profesional evaluará el estado de los componente y procederá a realizar la reparación o sustitución correspondiente. Como siempre, conviene actuar en cuanto detectemos el problema.

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