Junta de culata: comprobación, avería, síntomas

Junta de culata: comprobación, avería, síntomas

La junta de culata es un elemento imprescindible de un automóvil. pues une la culata con el bloque motor proporcionando un cierre hermético. Además, es capaz de soportar las elevadas temperaturas generadas por el motor, así como la entrada de agua y aceite a través de sus orificios.

Por lo tanto, la función de la junta de la culata es fundamental y su ubicación estratégica. Por ello, una avería en este componente puede ocasionar problemas a su vehículo, algunos de ellos graves. Pero, siga leyendo y no se alarme.

Procurando a su vehículo un mantenimiento adecuado y observando cómo se comporta, puede prevenir estas complicadas averías. Por ello, a continuación le contamos todo lo que debe saber sobre la junta de la culata.

Qué es junta de culata

Qué es junta de culata

Dónde está la junta de culata? Como hemos dicho, una junta de culata motor o junta de la cabeza se sitúa entre el bloque del motor y la culata. Todos los coches modernos tienen una, pero su grosor y construcción varían según el diseño del motor de cada fabricante.

La junta del cabezal sella la cámara de combustión, lo que permite a un vehículo mantener la eficiencia del motor, gracias al desarrollo de la compresión adecuada y a la contención de los gases de escape. Además, mantiene el aceite y el refrigerante fuera de la cámara de combustión para evitar fugas.

Ahora que tenemos claro lo que es junta de culata, es importante saber cómo reconocer junta de culata síntomas para evitar mayores daños en el motor. Para comprender mejor estos síntomas, debemos saber lo que puede fallar en una junta de culata.

La junta de culata motor debe sellar muy bien tanto los gases de combustión, a temperaturas considerables, como las altas presiones del refrigerante del motor. Además, debe ser capaz de soportar temperaturas ambientales frías, así como la temperatura habitual de funcionamiento del motor.

Por este amplio rango de temperaturas y su superficie relativamente grande, con el paso del tiempo, no es tan raro encontrarnos con fugas debido a una junta de culata dañada. Gran parte de esta junta no puede verse sin desmontar el motor, por ello, la junta de culata rota puede ser difícil de diagnosticar.

Entonces, ya que una inspección visual, por lo general, no confirmará una fuga en la empaquetadura del cabezal, deben conocerse los demás síntomas para diagnosticar con precisión el motivo de una junta de culata en mal estado.

Motivos por los que se estropea la junta de culata

Motivos por los que se estropea la junta de culata

La principal causa de una junta de culata dañada es el deterioro. Este desgaste provoca que la junta de culata coche deje de desempeñar su función correctamente debido a diversos factores:

  • Sobrecalentamiento del motor.
  • Fugas de agua o refrigerante.
  • Un mal ajuste de la culata con el bloque motor.
  • Flujo incorrecto de refrigerante en el circuito.
  • Mal funcionamiento de una bomba.
  • Termostato en mal estado.
  • El radiador no cumple su función de forma correcta.

Todas estas causas provocan varios síntomas que se pueden percibir como un posible problema en la junta de culata. Por ejemplo, si bajan los niveles de líquido refrigerante sin pérdida localizada, sube la temperatura del motor más de lo normal, sale agua por el tubo de escape, se produce un consumo excesivamente alto de agua o de aceite motor, o detectas la presencia de aceite en el circuito del anticongelante, son motivos para sospechar que algo no va bien.

Un proceso importante de mantenimiento del automóvil es la descarbonización de un motor. Para procurar a su vehículo el mejor cuidado, no olvide informarse sobre ello.

Junta de culata síntomas de avería

Los principales síntomas de una junta de culata quemada o, en general, en mal estado, que podrían ocasionar averías graves en el motor, son las siguientes:

  1. Humo blanco en el tubo de escape
    Casi todas las fugas en la junta de culata son internas al motor, lo que permite que el refrigerante se dirija hacia la cámara de combustión. Si esto sucede, el refrigerante se quema con el proceso de combustión y se evapora, apareciendo humo blanco por el tubo de escape.
    Este humo se puede identificar por tener un olor dulce y no dejará de salir mientras tengamos el motor encendido. En caso de que la fuga en la junta de la culata sea grande, este humo blanco puede ser excesivo.
    Humo blanco en el tubo de escape
  2. Burbujas en el radiador
    Una fuga interna en la junta de la culata motor también permitirá que los gases de escape se mezclen con el refrigerante. Esto generará burbujas en el depósito de refrigerante o en el radiador, lo que hará que el refrigerante tenga un aspecto de estar hirviendo, incluso en frío. Las burbujas no son otra cosa que gases de escape abriéndose paso a través del sistema de refrigeración durante la combustión.
  3. Sobrecalentamiento del motor
    Si su vehículo tiene una junta de culata en mal estado, su motor se sobrecalentará demasiado al sobrepasar ciertas velocidades. Esto sucede por varias razones:
    • Falta de refrigerante en el motor.
    • Proceso de combustión defectuoso.
    • Calor excesivo en el escape.
    • Incapacidad del radiador de enfriar el refrigerante sucio.
      Además, si su motor se sobrecalienta, puede causar cantidad de problemas importantes. El mayor de ellos es la expansión de los componentes metálicos, lo que puede provocar grietas y deformaciones. También puede dañar los sellos y las juntas de forma permanente, produciendo otras fugas en su motor.
  4. Fugas de aceite
    Conforme el refrigerante se va filtrando en la cámara de combustión, con la junta de culata rota se filtrará en el aceite más allá de los anillos de pistón. Con el paso del tiempo, el agua y el aceite se mezclarán y el aceite se tornará de un color blanco lechoso.
    Si ocurre esto, el aceite no lubricará el motor correctamente, por lo que se desgastarán más rápido las paredes de sus cilindros, los cojinetes del cigüeñal y el árbol de levas. Además, si hay agua en el aceite del motor, puede provocar la oxidación de sus superficies, provocando picaduras en el metal.
  5. Bujía sucia
    Según el refrigerante se va quemando en su cámara de combustión, deja pequeños depósitos blancos en la bujía, por lo general, alrededor del electrodo y la tira de tierra. Estos depósitos blancos también pueden provocar otros problemas y son un claro síntoma de una junta de culata en mal estado.
  6. Problemas con el sistema de enfriamiento
    Si la junta de culata función es incorrecta, puede presurizar el sistema de enfriamiento. En caso de que observe una pérdida de presión, será una muestra de que tiene una junta de culata quemada. Esta no es una prueba muy concluyente, pero sí un indicio de que su coche puede tener la junta de culata dañada.
    En cualquiera de estos casos, o ante otra irregularidad de su vehículo, lo más recomendable para su buen funcionamiento, así como por su propia seguridad, es que lo lleve a revisar a su taller de confianza.

¿Su coche está perdiendo aceite? Eche un vistazo a este artículo para saber por qué.

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