Mantenimiento coche: ¿qué y cuándo hacer?

Mantenimiento coche: qué y cuándo hacer

La revisión o mantenimiento coche es un proceso básico para que nuestro automóvil se encuentre en las mejores condiciones de uso posibles. Por supuesto, cuanto mejor se encuentre el vehículo, mejor será su respuesta a cualquier situación imprevista en la carretera y menos averías sufrirá.

Es por lo tanto un asunto de vital importancia, pues nuestra seguridad en los desplazamientos depende de ello en gran medida. Además, hay determinados factores ambientales y comportamientos al volante que provocan el deterioro prematuro del vehículo.

El mantenimiento del coche debe cumplirse, respetando los intervalos de cambio de aceite y líquido refrigerante, de los filtros, revisión de determinados componentes, como las bujías, etcétera. Vamos a darle algunos tips mantenimiento automotriz para hacer el mantenimiento de vehículos correctamente.

Cada cuánto se debe realizar el mantenimiento del coche

El fabricante del vehículo es el responsable de indicar los intervalos de mantenimiento y sustitución de los distintos componentes del coche. Por ejemplo, cada cuánto se debe cambiar el aceite del coche, cada cuánto se cambia el aceite del diferencial o cada cuántos km se cambia el filtro de gasolina.

En general, se suele fijar la primera revisión tras los 15.000 primeros kilómetros de viaje o pasados 12 meses. El segundo mantenimiento del coche, se hace entre los 30.000-35.000 kilómetros recorridos, revisando los sistemas de seguridad activa y pasiva, el fluido anticongelante, cambio de aceite, etcétera.

Después, el tercer mantenimiento se hace alrededor de los 60.000 kilómetros e incluye todos los procedimientos anteriores: revisar el sistema de escape, la correa de servicio, las luces, las pastillas de freno, los neumático, ademas de revisar el estado de la correa de transmisión y del líquido de frenos.

En adelante, se deberían ir realizando revisiones del vehículo cada 10.000-15.000 kilómetros a modo preventivo. Esto nos dará la seguridad y tranquilidad de que el coche se encuentra en buen estado y evitaremos correr riesgos de que se produzcan averías inesperadas.

El mantenimiento de vehículos debe realizarse siempre en un taller o un concesionario oficial, que tenga la capacidad de sellar nuestro libro de mantenimiento del vehículo sin perder la garantía del mismo. Esto nos proporciona la seguridad en que el servicio recibido es el adecuado.

Mantenimiento de vehículos a gasolina y vehículos diésel

Seguir unos procedimientos específicos para el cuidado de un motor a gasolina incluye prestar una atención especial a los siguientes comportamientos al volante y componentes:

  • Válvulas de escape y las válvulas de admisión. Durante las revisiones, debemos asegurarnos de que se encuentran limpias para que el motor funcione con normalidad.
  • Filtro de gasolina. Su función es impedir que lleguen impurezas al sistema de inyección de combustible y, finalmente, al motor. Aunque la gasolina tiene menos impurezas que el combustible diésel, un filtro de combustible en buen estado es necesario para el buen funcionamiento del vehículo. El intervalo de sustitución viene establecido por el fabricante, pero, en general suele realizarse alrededor de los 60.000 kilómetros recorridos.
  • Bujías. Se deben revisar cada 30.000-60.000 kilómetros, siempre en un taller mecánico. Deben estar limpias, sin restos de aceite u otras sustancias.
    Mantenimiento de vehículos a gasolina: bujías
  • Correa de distribución. La correa de distribución de un coche a gasolina se cambia cada 120.000-150.000 kilómetros, mientras que en los coches diésel llega a los 200.000 km.
    Mantenimiento de vehículos a gasolina: correa de distribución

El mantenimiento vehículos diésel requiere prestar atención a ciertos componentes críticos, como los del sistema de escape para controlar las emisiones, que requieren una sustitución y mantenimiento oportunos. Esto hace más necesario pasar por el taller para revisarlos:

  • Filtro de combustible. El combustible diésel suele contener impurezas, en mayor o menor medida dependiendo de su calidad. Por ello, es necesario cambiar el filtro de combustible con más frecuencia.
  • Filtro de partículas. Este es un componente del sistema de escape de los coches diésel. Se va ensuciando, va acumulando hollín y se acaba obstruyendo. Su deterioro acelerado depende de conducir a bajas revoluciones por minuto, circulando por circuito urbano o abusando de las marchas largas. Se cambia cuando es necesario, normalmente entre 80.000-140.000 km.
  • Válvulas de recirculación de gases. Por su propia función de hacer recircular los gases de escape, se ensucian con carbonilla y acaban provocando un funcionamiento empobrecido del motor, dificultad para arrancar en frío o tirones. Se recomienda su limpieza cada 100.000 km.
    Mantenimiento de vehículos a vehículos diésel: válvulas de recirculación de gases

Intervalos de sustitución de los componentes consumibles del coche

A continuación, encontramos una práctica lista de los principales componentes que deben revisarse o cambiarse a intervalos regulares. Recuerde, siempre debe consultar el manual técnico del vehículo, del dispositivo o lo indicado en las instrucciones del propio repuesto:

  • Sistema del aire acondicionado. Debe inspeccionarse una vez cada dos años. Su revisión oportuna garantiza su eficiencia, evita averías y pérdidas de refrigerante.
  • Luces del coche. Compruebe el funcionamiento de todos los faros, intermitentes y luces del coche antes de viajar. La vida útil de las bombillas depende de su tipo; se cambian cuando fallan o pierden intensidad. Consulte las instrucciones técnicas del componente y de su vehículo.
  • Filtros de cabina. Se recomienda su sustitución cada 15.000 km o una vez al año.
    Mantenimiento de vehículos: filtros de cabina
  • Filtro de aire. Esta es una búsqueda frecuente, filtro aire coche cada cuánto se cambia. Pues, se debe revisar cada 10.000 km de viaje y cambiar cada 20.000 km. Un filtro de aire deportivo dura más, hasta 10 años o 80.000 km.
  • Filtro de aceite. Se cambia el filtro de aceite con cada cambio de aceite. ¿Cada cuánto se debe cambiar el aceite del coche? Lo ideal es cambiarlo cada año o cada 15.000 km.
    Filtro de aceite
  • Filtro de combustible. En este caso, son distintos para diésel y para gasolina. ¿Cada cuántos km se cambia el filtro de gasolina? Cada dos años o cada 60.000 kilómetros. Con más frecuencia, en motores diésel se cambia cada dos años o cada 40.000 km.
  • Amortiguadores. De manera ideal, se recomienda su sustitución entre 65.000 – 90.000 km, según el uso que se le de al vehículo. Su revisión se realiza cada 20.000 km.
  • Discos de freno. No hay un intervalo de sustitución en km definido, pues el desgaste depende del estilo de conducción y de la zona por la que se circule. En general, se recomienda inspeccionar el estado de los discos y las pastillas de freno cada 20.000 km, siempre teniendo presente que los componentes del eje delantero se desgastan más que los del eje trasero.
    Mantenimiento de vehículos: discos de freno
  • Frenos de tambor. Se deben cambiar cada 80.000 km, con revisiones cada 30.000 km.
  • Bujías y calentadores. Aunque su vida útil depende de su tipo, del estilo de conducción y del combustible utilizado, se estima su vida útil y sustitución entre los 30.000 – 60.000 kilómetros.
  • Rodamientos de rueda. Tienen un intervalo de sustitución largo, de más de 500.000 km. Sin embargo, puede ser necesario cambiarlos si sufren deterioro por determinadas causas.
  • Escobillas. Se recomienda sustituirlas una vez al año, antes de empezar la estación fría.
  • Batería. Los fabricantes estiman 4-5 años para la vida útil de una batería del coche. Esto también depende del estilo de conducción y de la calidad de la batería.
  • Neumáticos. Se pueden inspeccionar rutinariamente y antes de emprender un viaje: su inflado, que la banda de rodadura esté bien y que no tengan grietas.
    Tips mantenimiento automotriz: neumáticos

A estas alturas, ya sabemos que hay ciertos componentes que tienen una vida útil determinada y que deben cambiarse sí o sí cuando corresponda, igual que ocurre con el cambio de fluidos auto. Ignorar o alargar estos plazos de sustitución puede acarrear averías o fallos de funcionamiento importantes.