Motor eléctrico coche: Funcionamiento, tipos y partes

Motor eléctrico coche: Funcionamiento, tipos y partes

El motor eléctrico coche tiene muchas ventajas sobre los motores de combustión tradicionales. Por ejemplo, cuenta con pocas piezas móviles, es fiable, sencillo, ecológico y supone un importante ahorro económico comparado con los motores de combustión.

Estas son solo algunas de las razones por las que el coche eléctrico irá ganado terreno en el mercado automovilístico durante los próximos años. Pero, ¿se ha parado alguna vez a pensar cómo funciona un coche eléctrico? ¿Que tecnología permite convertir la energía eléctrica en energía mecánica?

En este artículo, vamos a hablar del corazón del coche eléctrico: el motor eléctrico. Revisaremos sus partes, los detalles de su funcionamiento, el mantenimiento motor eléctrico coche y algunas curiosidades más. Siga leyendo para informarse bien sobre el tema.

Partes del motor eléctrico

Partes del motor eléctrico

Comparado con un motor de combustión, en el que encontramos muchas piezas, como cilindros, pistones, sistemas de admisión y de escape, etcétera, el motor eléctrico para coche es mucho más sencillo.

 El motor eléctrico de un vehículo está formado por los siguientes conjuntos de componentes: 
  • Cargador embarcado: se encarga de la transformación de la corriente alterna de la red eléctrica a corriente continua, que es la que se guarda en la batería.
  • Convertidor: desempeña la misión de convertir corriente continua en corriente alterna y viceversa, según se esté acelerando o desacelerando. También se encarga del control del motor según las demandas del conductor.
  • Motor eléctrico: el motor eléctrico se encarga de convertir la electricidad en movimiento. Durante la desaceleración puede recuperar energía, realizando una transformación de energía cinética en eléctrica, que se guarda en la batería. A esto se le llama frenada regenerativa.

Aunque no es una parte del motor, la batería es uno de los componentes más importantes del coche eléctrico, que permite un vehículo eléctrico con más autonomía, por lo que merece la pena mencionarla. Su misión es la de almacenar energía eléctrica para alimentar el motor del coche eléctrico.

Funcionamiento del motor eléctrico

El motor eléctrico fue inventado antes que el motor de combustión. Muchos científicos realizaron aportaciones importantes para hacerlo posible, pero se considera el padre del invento a Michael Faraday, que lo demostró allá por el año 1821. Después, otros continuaron con su desarrollo.

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El motor eléctrico lleva un estátor en su interior, un componente estático del mismo. También cuenta con varios devanados por los que pasa la corriente, creando un campo magnético giratorio dentro del estátor. En su centro, está el rotor, que es una parte móvil con un campo magnético fijo.

El campo magnético giratorio dentro del estátor actúa arrastrando el campo magnético fijo del rotor y lo hace rotar. Por medio de una serie de engranajes se posibilita que las ruedas del vehículo giren y, por lo tanto, que se produzca movimiento.

Cuando se acelera y cuando se desacelera, el coche eléctrico gestiona la energía de distinta manera. Por ejemplo, cuando se desacelera, el motor eléctrico para coche puede convertir la energía cinética en energía eléctrica para posibilitar la recarga de la batería del coche eléctrico:

  • Aceleración: se transfiere la electricidad en forma de corriente continua desde la batería del coche hasta el convertidor, que la transforma en corriente alterna. Esta energía se transfiere al motor provocando el movimiento del rotor que, finalmente, causa el giro de las ruedas.
  • Desaceleración: en este caso el proceso se inicia en las ruedas. Cuando se deja de acelerar, la resistencia que genera el motor se convierte en energía cinética en forma de corriente alterna. Esta corriente alterna se transfiere al convertidor que la transforma en corriente continua y la almacena dentro de la batería para recargarla. Este proceso también se produce al frenar, en coches eléctricos dotados con sistema de frenada regenerativa.

Tipos de motor eléctrico coche

La clasificación de estos motores se realiza en dos grandes grupos.

 Así pues, encontramos los motores eléctricos síncronos y los motores eléctricos asíncronos: 
  • Motor eléctrico asíncrono. Tienen un diseño más sencillo que los del otro tipo, por lo tanto resultan más económicos. La mayoría de los coches eléctricos, especialmente los pequeños vehículos eléctricos, que se encuentran actualmente en el mercado son de este tipo.
  • Motor eléctrico síncrono. La complejidad del motor eléctrico es mayor y, por lo tanto, su coste también es mayor. Este tipo de motores resultan más eficientes y producen más energía que los motores eléctricos asíncronos. La diferencia viene marcada por la sincronización del movimiento del rotor con los campos magnéticos.

Por lo tanto, los motores eléctricos para coche síncronos consumen menos energía y también tienen una mayor capacidad de regeneración de la misma. Cuando el presupuesto lo permita, conviene elegir los del segundo tipo. Puede consultar este dato en las especificaciones del coche en cuestión.

Averías típicas y mantenimiento del motor eléctrico coche

Averías típicas y mantenimiento del motor eléctrico coche

No son frecuentes las averías en los coches eléctricos por una sencilla razón: su motor es mucho más sencillo que un motor de combustión. La cantidad de piezas es mucho menor y, por lo tanto, hay menos probabilidades de sufrir una avería.

Tampoco se puede suponer que no sufran averías, pero se considera que un coche eléctrico supone un 40-50% menos de gastos en mantenimiento que uno coche tradicional. Sin embargo, siempre hay algún pero. En este caso, el mantenimiento del motor eléctrico coche implica cuidar de la batería.

Con el paso del tiempo, la batería del coche eléctrico se va deteriorando y va perdiendo autonomía. Para baterías de ion de litio, se considera que rinden unos 8 años a pleno rendimiento antes de empezar a perder capacidad de carga. Su vida útil se estima en 10-15 años.

Para cuidarla bien, deben respetarse los ciclos de carga, de manera que sean lo menos numerosos y frecuentes como sea posible. El sistema de carga también es decisivo, es preferible una carga normal que utilizando cargadores de alta potencia o realizar cargas rápidas.

Por último, la velocidad de circulación también es importante: circular a gran velocidad supone mayor esfuerzo, desgaste y sobrecalentamiento de la batería. Las baterías del coche eléctrico se utilizan con un líquido refrigerante especial para baterías que se cambia cada 80.000 – 120.000 kilómetros.

Aparte de la batería, lógicamente, su mantenimiento incluye otros componentes, comunes a un coche con motor de combustión interna. Por ejemplo, las ruedas, la suspensión o el sistema de frenos del vehículo se deben cuidar igual que se hacer con un coche de gasolina o gasoil.