Qué pasa si hay aceite en el refrigerante

Qué pasa si hay aceite en el refrigerante

Es posible que durante una revisión del sistema de refrigeración del motor apreciemos que el líquido refrigerante del coche ha adquirido un color lechoso o marrón. Si se ha dado cuenta de esto, está claro que se ha mezclado aceite en el agua refrigerante.

Cuando la fuga es reciente, puede percibirse el brillo de un líquido aceitoso flotando sobre el líquido refrigerante. Esto nos indica que ya se ha producido una avería y que un poco de aceite se ha filtrado, mezclándose con el refrigerante. Si apreciamos esto, la avería debe ser reparada lo antes posible.

La solución en este caso será drenar el líquido refrigerante marrón y volver a rellenarlo, claro está, después de reparar la fuga. En este artículo vamos a ver cuáles son las causas de que se mezcle el aceite con el anticongelante. Si sospecha de este problema, ¡siga leyendo para saber cómo solucionarlo!

Causas de que aparezca aceite en el refrigerante

Las razones por la que el aceite puede llegar a mezclarse con el anticongelante pueden ser varias. Si embargo, las dos causas principales son una junta de culata quemada o la avería del enfriador de aceite. A continuación, vamos a detallar las causas del aceite en el refrigerante.

La junta de la culata que ha quemado

La junta de la culata que ha quemado

Esta avería presenta varios síntomas, como el sobrecalentamiento del motor, la pérdida de potencia o la contaminación del aceite del motor, por citar algunos. Cuando la junta de la culata motor se quema, el líquido refrigerante se puede fugar del motor, impidiendo la correcta refrigeración del mismo.

Si se daña la junta, el aceite y otros residuos del proceso de combustión también se pueden filtrar y mezclar con el líquido de refrigeración, lo que hace que este no pueda enfriarse bien por la acción del radiador, provocando también el sobrecalentamiento del motor.

Puede ocurrir también que el líquido anticongelante gotee y se filtre en la cámara de combustión, lo que provoca un humo blanco con olor dulce. En estos casos, para verificar que la avería viene de la junta de  culata, se puede realizar una prueba de compresión. Los síntomas de esta avería son:

  • Sobrecalentamiento del motor. La temperatura normal del funcionamiento del motor es de entre 80 y 90°. Si se enciende el testigo de la temperatura, nos puede estar indicando que la junta de la cabeza se ha quemado y se ha producido una fuga de refrigerante impidiendo su correcta refrigeración. También puede ser que se produzcan fugas y que el aceite se mezcle con el refrigerante, impidiendo que el refrigerante sea enfriado por el radiador y provocando que se caliente el motor.
  • Pérdida de potencia. Cuando se encuentra en buen estado, la junta garantiza una compresión adecuada de los gases de combustión. Así, el motor funciona de manera eficiente en lo relacionado con la potencia y el consumo. Cuando la junta está dañada se pierde potencia, pues los gases de la combustión pueden escapar del cilindro y se pierde la potencia que genera ese cilindro en concreto. Cuando pisamos el acelerador, se notará esta pérdida y, es posible, escuchar un silbido metálico.
  • Contaminación del aceite del motor. El aceite de motor contaminado es un síntoma de que la junta de la culata se ha quemado. Si encontramos lodo blanquecino debajo del tapón del aceite de motor o en la varilla de medición del aceite del motor, esto confirma esta contaminación. Esto provoca que el aceite no sea adecuado para lubricar el motor y se pueden producir daños en los cojinetes del motor.
  • Humo blanco y de olor dulce. Si sale humo blanco de olor dulce del tubo de escape, esto nos indica una fuga del refrigerante y/o del aceite del motor de los cilindros del motor. Con el calor, este se evapora y sale por el tubo de escape. En estos casos, debemos detener el coche y llamar a la grúa de inmediato.
  • Fugas de aceite o refrigerante del motor. Si hemos detectado fugas de aceite o de líquido refrigerante bajo el motor del vehículo, estamos ante otro de los síntomas de una junta quemada. En este caso, se encenderá el testigo del aceite del motor avisándonos del problema.
  • Burbujas de aire dentro del radiador. Si detectamos burbujas en el radiador, aunque la temperatura sea baja, es un síntoma claro de una junta quemada. En este caso, el gas de la combustión entra en el circuito de refrigeración, llegando hasta el radiador. No es posible detectar este síntoma hasta que tengamos que reponer el refrigerante porque su nivel sea bajo. Conviene recordar que, si tenemos que reponer refrigerante regularmente, muy posiblemente tengamos una fuga que debe ser reparada para evitar que el motor se sobrecaliente.
  • Bujías sucias. Si vemos que en las bujías hay residuos de color blanquecino, sobre todo cerca de los electrodos, es posible que el problema venga de la junta de la culata del motor. Es un síntoma difícil de detectar pero puede darnos una pista clara de esta avería si lo apreciamos al cambiar o limpiar las bujías.

Cuando se confirma que la junta de la culata está en mal estado, será necesario cambiar la junta de la culata. Después, se drena el sistema de refrigeración por completo y se revisa la bomba de agua y el radiador para comprobar que no haya sufrido daños. Nunca se recomienda circular con esta avería.

Si tenemos que seguir conduciendo con la junta de la culata quemada, es recomendable hacerlo muy despacio hasta el taller. El daño al motor por estar expuesto a altas temperaturas puede ser muy grave, por lo tanto, ya conocemos los riesgos para el motor si decidimos hacerlo.

El enfriador de aceite se ha averiado

El enfriador de aceite se ha averiado

Este componente no está en todos los vehículos con motor de gasolina, sin embargo, los motores con turbo si suelen llevarlo. Si el enfriador de aceite se deteriora y se forman fugas, es muy posible que el aceite acabe mezclándose con el líquido refrigerante.

Muchos conductores pueden pensar que el problema puede venir de la junta de la culata quemada. No obstante, cuando se quema la junta de la culata, se percibe una disminución de potencia del motor. Esto no pasa cuando las fugas vienen del enfriador de aceite, pues no afecta al rendimiento del motor.

Por fortuna, si el problema es una fuga del enfriador de aceite, es mucho más fácil y económico reparar la avería. En este caso, se cambia el enfriador de aceite y también se cambia su junta. Igualmente, hay que drenar el sistema de refrigeración y luego volver a llenarlo.

Estas son las dos causas principales por las que puede entrar aceite en el circuito refrigeración. También, en coches con transmisión automática, puede producirse otro caso: que se produzcan fugas del enfriador de la transmisión. Vamos a describir este problema detalladamente a continuación.

Fugas del enfriador de la transmisión

En los vehículos con enfriador del líquido de la transmisión, pueden producirse grietas entre el radiador y este enfriador. Cuando esto pasa, el líquido de transmisión puede llegar a mezclarse con el líquido refrigerante. Esto le da un colo espumoso y rosado al refrigerante.

El peor caso posible es que el líquido de refrigeración llegue a la transmisión. Cuando ocurre esto, se pueden producir daños importantes en la transmisión que pueden hacer necesaria su sustitución.

    Comentarios - 3

  • @user_88737025.03.2022
    Miembro

    HOLA BUEN DÍA, LA PREGUNTA ES…CUAL ES EL MOTIVO POR LA QUE LA CULATA SE QUEMA? EL USUARIO ES EL CAUSANTE?, COMO PODEMOS EVITARLO?

    Responder
    • @Samanta Martínez18.04.2022
      Miembro

      Buenos días. Unas de las causas principales son:
      – violación de las reglas de uso: sobrecalentamiento debido a enfriamiento insuficiente o fallas en el sistema de combustión;
      – violación de la tecnología de reparación: el torque y procedimiento de apriete incorrectos.
      Tu equipo de AUTODOC.

      Responder
  • @user_101928619.06.2022
    Miembro

    Mi coche fiesta2015 no se a sobrecalentado, ni ha perdido la máquina fuerza, porqué, le pasa aceite al depósito de anticongelante

    Responder

Deje un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *