Intercooler

Intercooler: funciones, mantenimiento, modificaciones

El correcto funcionamiento del motor de un vehículo depende de cómo funcionen otros muchos componentes relacionados con el mismo. Por ejemplo, los motores que llevan un turbocompresor, necesitan un refrigerador para funcionar de manera óptima.

La razón es que el aire se calienta mucho en el turbocompresor, pues la misión de este es inyectar el aire a los cilindros a una presión superior a la atmosférica. Al hacer esto, se provoca un aumento de potencia por la mayor disponibilidad oxígeno.

El intercooler baja la temperatura del aire que sale del compresor hasta unos 60ºC, causando un incremento de la potencia del 10 al 15%. Además, existen distintos tipos de intercooler. Revisaremos todos los detalles en un momento, ¡no se lo pierda!

¿Qué es un intercooler y cómo funciona?

Qué es un intercooler y cómo funciona

Básicamente, el intercooler es un radiador de aire cuya misión es la de enfriar el aire caliente procedente del turbocompresor antes de que entre al motor. El motor funciona mejor con aire frío que caliente, por lo que rendirá mejor con él, pero este no es el único beneficio de este componente.

El aire frío es más denso que el aire caliente. Este principio básico de la física implica que, para un determinado volumen, se puede obtener más oxígeno del mismo espacio cuando el aire es más denso. Una mayor cantidad de oxígeno disponible significa un mejor rendimiento.

 Ya hemos visto la intercooler función Ahora vamos a revisar los dos tipos de intercoolers que existen y que se diferencian por la manera en que enfrían el aire comprimido caliente que sale del turbocompresor: 
  • Intercooler de aire. En este tipo de intercooler aire-a-aire, el aire circula por una red de tuberías en las que se enfría por medio de aletas de refrigeración. El aire frío del exterior en movimiento a cierta velocidad, absorbe el calor de las aletas de refrigeración, reduciendo así la temperatura del aire comprimido. Es un sistema económico y ligero, en cuanto a su peso se refiere. Sin embargo, es un intercooler más grande que el de agua.
  • Intercooler de agua. Un intercooler de agua utiliza el agua como medio de transferencia del calor. En este sistema, el agua se bombea a través del sistema del intercooler refrigerando el aire saliente del turbocompresor conforme pasa a través de él. El agua que se ha calentado circula por otro circuito de refrigeración, que normalmente incluye un radiador. Este tipo es un intercooler pequeño. También son más eficientes a la hora de refrigerar el aire, porque el agua tiene mayor poder de refrigeración que el aire. Sin embargo, pesa más y requiere de un radiador, una bomba y unas líneas de transferencia de agua y de calor para funcionar.

El intercooler de aire va instalado en la parte delantera del vehículo, es un intercooler frontal. Por otra parte, el intercooler de agua puede ir instalado en cualquier parte dentro de la bahía del motor, siempre con el radiador instalado en una posición en la que reciba un buen flujo de aire. Si esto no es posible, también se le puede instalar un ventilador instalado delante.

Averías típicas del intercooler

Siempre es recomendable seguir las indicaciones anteriores sobre el cuidado del intercooler. Aunque es un sistema relativamente sencillo, los fallos cometidos con la instalación o daños físicos pueden ocurrir y provocar problemas.

 Aquí tenemos las averías típicas del intercooler: 
  • Fugas en las mangueras. Las mangueras de goma y las abrazaderas que las mantienen en su sitio pueden acabar por deteriorarse. Si las abrazaderas pierden su poder de sujeción o la goma de las mangueras se deteriora, esto puede permitir que el aire comprimido se escape. Al perder presión, empeorará notablemente el rendimiento del vehículo. La solución para este problema es sencilla: sustituir los elementos que se han deteriorado para que el sistema recupere su estanqueidad.
  • Daños por impactos. Ya que el intercooler va instalado en la parte delantera del vehículo, está expuesto a daños físicos, principalmente por las piedras y otros restos que puedan haber en la carretera. Las aletas refrigeradoras pueden sufrir daños, perdiendo el intercooler eficiencia de refrigeración. Los resultados pueden ser desde el descenso mencionado de rendimiento hasta la pérdida de estanqueidad y el escape del aire comprimido del sistema. Si se producen estos problemas, es posible que haya que sustituir el intercooler por completo.
  • Contaminación por aceite. El aire entrante al intercooler sale directamente del turbocompresor. Esto significa que si tenemos problemas con el turbo, el intercooler sufrirá también las consecuencias. Así, pueden producirse fugas de aceite en el turbo, por unas juntas dañadas. En estos casos, el aceite que gotea irá a parar al fondo del intercooler, lo que reduce su rendimiento, e introduce vapores de aceite al aire comprimido, disminuyendo el rendimiento todavía más. En estos casos de intercooler con aceite, se deben desmontar las mangueras del aire comprimido para inspeccionar si se han ensuciado con aceite y, en caso afirmativo, desmontar el intercooler lleno de aceite y limpiarlo con un producto desengrasante del motor para quitarle todo el aceite que le haya entrado.
Averías típicas del intercooler

Si percibe síntomas como una disminución del rendimiento del motor, observa pérdidas de líquido de refrigeración, un aumento del consumo de combustible y de las emisiones nocivas, es posible que el intercooler no funcione correctamente.

Cuanto menor sea la temperatura ambiental, más eficiente será el proceso de enfriamiento del aire que sale del turbo y viceversa, cuanto más calor haga, menor será su rendimiento. Por eso, cobra especial importancia en zonas muy calurosas asegurarse de que funciona a la perfección para así evitar problemas mayores.

Conclusión

Ahora sabemos un poco más sobre este componente propio de los motores con turbocompresor. A la hora de cambiar o de comprar un intercooler, conviene recordar que aparte de los tipos mencionados, también existen componentes diseñados para mejorar todavía más el rendimiento del motor.

Hablamos de un intercooler deportivo o intercooler de competición, utilizados para las carreras y tuning, que pueden incrementar al máximo la eficiencia de refrigeración del aire saliente del turbocompresor. Algunas personas también se deciden por experimentar instalando un intercooler más grande, pero esto no siempre resulta beneficioso.

Independientemente de la solución que elija, le recomendamos realizar cualquier modificación o mantenimiento relacionada con el intercooler o el sistema del turbocompresor en un taller mecánico profesional. Así evitará complicaciones derivadas de una incorrecta instalación, reparación o mantenimiento del sistema.

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